Este nuevo avance esta enfocado en el porqué el uso del material para este proyecto, la parafina.
La intención es llevar al máximo la representación ritual religiosa y uno de los elementos más representativos es el uso de velas, cirios como símbolo oferente del ser religioso, haciendo énfasis que precisamente el sentido mismo de esta mmanifestación ritual se diría que se vincula más con el sentimiento trágico, no tanto festivo, aunque una variación de eeste fenómeno incluye el agradecimiento por los favores recibidos de los dioses, cuyo valor matérico agregado es el aceite, que con el calor del fuego es un elemento volatilizante.
La idea como tal me hace intentar hacer representaciones, aún por definir su forma aunque tengo como propuesta dos tipos; la una tomar como referentes el sentido no representacional del sentimiento religioso lo que se sintetizaría en esculturas de carácter abstracto cuyo valor será la interpretación del espectador y la otra realizando formas clásicas de seres que se envuelven en los espacios religiosos o míticos cuyas representaciones son los ángeles, demonios, dependiendo de las culturas religiosas, cuya decoración simbólica estaría impregnada de los símbolos característicos de los ritos.
Además en cuanto a acabado de las esculturas hay una mezcla que he preparado para utilizar en ciertos espacios como soporte que además le imprime volumen, otra forma sería utilizando la cera de los crayones derretida al calor, un proceso adicional sería intentar lograr gran transparencia de las esculturas en parafina con relleno líquido de
color para aprovechar el efecto translucido, y un elemento con características rituales y ceremoniales de gran representación que se usa en los retablos cristianos es las láminas de oro.
Cualquiera que sea el tipo de representación escultórica, tendrián muchas variantes en cuanto al material sólo parafina/mezcla con sustancia líquida/ decorada; pero un elemento causal para el sentido efímero y que abarca el concepto más antiguo de disolución o aniquilación es el fuego, el cual será el referente de-para causa/efecto de la obra ritual a representar, sin intentar limitarme la pretensión alcanza llegar a utilizar los recursos de luz y sustancias químicas que ayuden a la realización de volatilidad.
Al leer algunos libros de Mircea Eliade, me llama la atención la idea del mito del eterno retorno, que en este proceso creativo iluminó mi idea y me hizo pensar en crear representaciones escultóricas en las que esté involucrado este característica propia del pensamiento mítico y religioso.
Avance de Maestría sobre el acabado de una escultura y su proceso efímero
Apuntes de maestría vinculadas con la experimentación plástica.
En busca de la representación del fenómeno religioso
Uno de los conflictos a tratar en la representación simbólica de los fenómenos religiosos festivos para traducirlos como elementos de un lenguaje artístico es saber hasta que punto son representables y, de ahí la necesidad de nombrar a lo innombrable, darle presencia real a lo irrepresentable, hacer finito lo infinito, y dar forma a lo informe, es decir llevar al espacio sea éste bi – tridimensional a la realidad inmaterial.
Las respuestas a este problema aparece con el lenguaje y la necesidad de identificar al fenómeno religioso, lo que o al ser que lo origina o de donde se origina, una vez nombrado se necesita verlo (a mi parecer una necesidad de los hombres en todas las culturas, salvo muy remotas excepciones en donde no se necesitan de imágenes y solo prive el lenguaje) a través de los símbolos originarios realizados de acuerdo a las connotaciones espacio-temporales en que se desenvuelven los hombres, en el caso de “Las figuras rupestres eran trazadas con una finalidad mágico-religiosa y no esperaban ser apreciadas por sus valores plásticos o cromáticos, como lo demuestran su ubicación en las zonas más oscuras de las cavernas” García Canclini Pág. 20.
Este antecedente hace repensar la complejidad contenida dentro de un fenómeno ritual-religioso festivo y la intención de representar o llevarlo a una propuesta artística, consecuentemente las pretensiones discurren entre ámbitos estrictamente simbólicos, signicos que se circunscriben en conceptos artísticos y por otro en las experiencias estéticas de los individuos vinculados con este tipo de hechos que los catapultan al campo espiritual y metafísico. La posible contingencia o antagonismo entre las partes expuestas hace dilucidar en los parámetros para definir o dar una valor crítico de esta simbiosis artística-metafísica.
Sin embargo en la llamada Historia del Arte se alude dentro de ésta a todas las representaciones desde las rupestres, la iconografía bizantina, las formas precolombinas en América, etc., hasta que en el siglo XV con Alberti se empieza a observar desde parámetros estrictamente artísticos a lo que se debe llamar ARTE; con estas premisas expuestas las formas de representar a lo invisible, lo que no se ve y que no forma parte de esta realidad espacio-temporal ha sido una búsqueda incansable de los hombres a lo largo de la historia para hacerla de alguna manera presente y real sin que por ello tenga repercusiones intencionales o no dentro de la plataforma artística o metafísica.
Mi campo de estudio también dilucida sobre estos dos espectros conceptuales confabulándose entre sí para crear una infinidad de interpretaciones posibles que fluctúan entre las de tipo estrictamente figurativo-religioso(imágenes religiosas en el sentido estricto de las religiones entre deidades, personas religiosas, etc.), simbólico-religioso(formas que aluden y se vinculan con el sentir religioso como el árbol, la escalera, etc.), simbólico-primitivo(formas de representación primitivas de la experiencia de lo sagrado muchas de las cuales se encuentran en sus ajuares, utensilios, etc.) hasta llegar a la abstracción como corriente contemporánea para que con las formas simples de línea, espacio y color dar sentido formal a lo informal.
En el intento de encontrar caminos para buscar salidas del laberinto del rito artístico-religioso (si bien puede que exista una y la acertada o varias que dependan de las circunstancias concretas, y si no lo hay crear una) creo probable realizar un estudio antropológico, cultural y simbólico de el fenómeno ritual manifestado en la fiesta, específicamente en la fiesta en honor de la Virgen del Cisne que se realiza en la ciudad de Loja en el mes de septiembre, de cuyo resultado conclusivo no resulte fundamento para que se vislumbre en la realización de las esculturas efímeras.
Sin embargo mientras se descubre las interrogantes que se plantean en esta búsqueda he hecho rememoración de las representaciones figurativas con connotaciones totémicas a manera de deidades, seres superiores o mitológicos pero que es el reflejo de lo que nosotros proyectamos en esos “seres creadores” por lo que su apariencia es humana
La realidad trascendental de los orígenes de la existencia marcará el camino de los hombres, su cosmovisión y su sentido de relación y permanencia en el tiempo razón suficiente para que sus primeras manifestaciones aunque sean incipientes (según nuestra mentalidad viciada de modernidad) tengan el carácter de una génesis virginal y cargada de sentido de experiencia en relación con el otro y con el cosmos. Como lenguaje simbólico de aquello están las representaciones de las que hacía alusión el texto anterior de Canclini respecto a las figuras rupestres; por lo que a mí respecta he querido utilizar el tipo de figuras precolombinas de nuestros orígenes para significar la relación hombre-naturaleza y trascendencia.
Como contrapartida a las representaciones realizadas ha dado origen a quizá el problema más importante de la experimentación plástica y es que al realizar estas imágenes simbólicas me han surgido preguntas ¿Tienen el sentido espiritual que pretendo transmitir? o ¿Son simplemente una propuesta artística? El enigma se ha planteado y por lo tanto las imágenes que se ven no tienen en ningún momento este sentido espiritual profundo y religioso, sino son solo elementos a lo mejor de carácter ritual y nada más, con lo que vuelvo a plantear lo que he descrito anteriormente respecto a lo religioso-cultural-simbólico-artístico, y la respuesta confirme la apreciación de realizar sólo el estudio antropológico, simbólico, cultural al margen de la cuestión plástica, mucho menos de la espiritual que en un inicio era mi intención.
Proceso de volatilidad y derretimiento de la escultura
La composición de la escultura está constituida formalmente por una representación de un rostro humano con actitud de grito y de una figura precolombina masculina y femenina que se encuentra en una olla abierta con base anular llamada “cocina de brujas” para un culto a la fertilidad, o utilizada para algún ritual shamánico perteneciente al Periodo de Integración Milagro-Quevedo ca.400-1532d.C, técnicamente para el acabado se ha utilizado láminas de oro y pinturas de crayón en los detalles del rostro y el miembro identificativos de masculinidad y feminidad.
La idea conceptual parte de la vivencia de la desesperación del hombre por no poder crear o generar la vida como el quisiera en todos los ámbitos que se le presentan en su cotidianidad, las cosas que le desbordan sean fenómenos naturales o realidades fuera del orden natural, además aunque explicita o implícitamente se desprende la idea del sentido ante la fertilidad propia de un hombre y su impotencia para procrear descendencia, de ahí el grito de desesperación o de aflicción que al verse limitado debe recurrir a la invocación hacia algo que le ayude a encontrar una respuesta a su desventura y ese algo puede ser las divinidades míticas, las de las tres grandes religiones o la de los antepasados como Viracocha, la Pacha Mama, o el Inti el dios del sol etc., simbolizado en las figuras precolombinas.
En el desarrollo de la experiencia del fuego con la escultura en parafina y la pirotecnia, quedan algunos detalles del proceso que requieren de un mejor tratamiento, al notar algunos problemas que se pusieron de manifiesto mientras se realizaba la obra efímera tales como el proceso en si mismo del tratamiento del fuego que en algunos casos se apagaba, la materia causante del proceso de volatilidad como la mecha y la disposición en la escultura, la cantidad de alcohol industrial a utilizar junto con el aceite y la pigmentación cromática del mismo; otro elemento que juega un papel importante es la pirotecnia y su distribución compositiva así también la intensidad de la misma y para culminar que creo puede ser un elemento a sacar provecho al momento de la quema es la parafina líquida derritiéndose como un recurso de valor compositivo o casual para una creación artística final.
Aunque a lo mejor este resultado final deseche el acto mismo de “efímero”.