Doctorado en Artes Visuales









Universidad Nacional Autónoma de México
Posgrado en Artes y Diseño
Escuela Nacional de Artes Plásticas
Academia de San Carlos


Protocolo de Investigación
Doctorado en Artes y Diseño



“Libro vitæ, et de civitate Dei

El iconostasio y el retablo, análisis iconográfico comparativo para la construcción e iluminación de un libro de artista con parafina.



        
Tutora Principal:
Cuerpo Tutoral:
                        






Presenta: MAV. Diego Baltazar Espinosa León
e-mail: dblacktazar@gmail.com



20 de mayo de 2013
Título
“Libro vitæ, et de civitate Dei”
Subtítulo
El iconostasio y el retablo, análisis iconográfico comparativo para en base a la simbología construir  e iluminar un libro de artista en parafina.

Planteamiento del problema.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Salmo 62, 3

La vivencia existencial en torno al fenómeno religioso y el fuerte vínculo con la espiritualidad cristiana en sus orígenes históricos, geográficos, sociales, esta  cargada de elementos muy particulares, transmitidos oralmente y a través de documentos escritos como el libro sagrado, o por sus dogmas y ritos, cuya simbología se ve reflejada en su arquitectura decorada con iconografía y la imaginería religiosa creando un espacio de contemplación ante el misterio de Dios y el Absoluto para transportarnos a un lugar ajeno a la temporalidad y materialidad y situarnos en un sitio que nos hace partícipes de la naturaleza divina. La ciudad de Dios.  
Aquella ciudad, la del cielo ha bajado pues esperaba la ciudad asentada sobre cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Heb. 11, 10) “Porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está por venir” (Heb. 13, 14) y, al asentarse  en el espacio terreno donde sus ciudadanos, unos cuántos, se sienten protegidos por sus murallas y otros no, porque su  estructura les sofoca y aprisiona e intentan destruirla, persiguiendo a sus habitantes para matarlos y con ellos a su Rey, ocasionando la guerra y el combate escatológico.  
La necesidad de hacer presente, dar a conocer y patentizar el modus vivendi de la ciudad celeste, después de haber crucificado a su Rey, se plasman en imágenes con halo de sacralidad (iconos), los mismos que serán objeto de culto llegando incluso a la superstición hasta el punto que el icono de un santo difunto podía apadrinar a un bautizado, provocando la llamada querella iconoclasta.
Los conflictos en los procesos evolutivos históricos parecen y/o son hasta necesarios inclusive desde sus orígenes, así deviene la realidad en torno a la simbología de las imágenes y a las construcciones arquitectónicas y escultóricas, cuya continuidad en la geografía de la ciudad terrena se irá revistiendo de matices diversos según el espacio, las circunstancias y el contexto que las acompañan, dejando por una parte una iconografía de oriente arropada en la herencia Bizantina, para llegar a Occidente con la pintura religiosa a través del Imperio Romano.  
Lejos queda el viejo mundo, pero se acerca a nosotros con la conquista y se arraiga en el imperio inca, a cuyos ciudadanos se les adoctrina acerca de la ciudad de Dios y sus leyes, se les enseña oficios y manualidades, a más de las habilidades que poseían, de cuya evidencia nos quedan sus objetos, figuras y construcciones, en ruinas muchas de ellas,  que más tarde a la postre todo ese influjo en manos de indios y mestizos será el reflejo y resplandor de la Escuela Quiteña.  
Desde Bizancio las construcciones de las basílicas guardan una riqueza decorativa y evangelizadora donde el iconostasio ocupa un lugar relevante con los iconos, los altares y otros objetos litúrgicos, pasando por los ábsides, los frisos, las tablas pintadas hasta encontrarnos en occidente con las iglesias, sus retablos, la imaginería religiosa en bulto y las pinturas las mismas que desde mi perspectiva incomodan si se considera la forma en que se hicieron.
Pareciera ser que la liberalidad del pintor, escultor, del iconoclasta o del imaginero religioso, o por decirlo del hacedor de imágenes ha sido subyugada a depender de la espiritualidad y sabiduría de los consagrados que se dejan guiar e iluminar del espíritu de Dios, para establecer directrices cuando el artista discípulo ejecute la obra.
Ahora cuando se hacen los retablos y las imágenes religiosas han dejado de lado la espiritualidad contenida en las mismas, podría decir lo mismo de la iconografía religiosa para nada más pasar a ser fabricaciones artesanales o a lo mucho considerarlas obras de arte, y ese es el peligro, que la fe plasmada en las obras religiosas  sea reflejo sólo de la ciudad terrena sin proyectar la esencia que irradia la ciudad de Dios.  
Este proyecto propone la construcción a partir de la simbología analizada de los iconostasios y los retablos con la materia simbólica de la parafina y la técnica antigua de la iluminación acercar la realidad de estas dos ciudades y  buscar conexión y unidad entre sí propiciada por el libro sagrado para crear un libro de artista.
Objetivos y Metas  
Objetivo General  
Analizar la construcción formal, material y simbólica del iconostasio bizantino y el retablo barroco de la Iglesia de la Compañía de Jesús de Quito, compararlos entre sí para crear una propuesta de libro de artista con elementos simbólicos investigados, aplicando  la técnica de la iluminación sobre soporte de parafina.

Objetivos Particulares  
v Investigar el contexto histórico y los cambios ocasionados en la construcción del iconostasio bizantino como elemento de culto en las basílicas.
v Estudiar el origen de los retablos barrocos, el caso del retablo de la Iglesia de la Compañía de Jesús para formular la relación simbólica con los iconostasios.
v Analizar, comparar la simbología del iconostasio y el retablo barroco para seleccionar elementos simbólicos para construir el libro de artista.
v Crear un libro de artista con la técnica de la iluminación sobre soporte de parafina en cuyo contenido está implícita la simbología de los componentes analizados del iconostasio y el retablo de la Iglesia de la Compañía de Jesús con tratamiento plástico-visual contemporáneo.
Antecedentes del problema
La aparición del hecho sagrado y con ello las manifestaciones religiosas preferentemente en lo tocante a las representaciones visuales dilucidan entre la distancia y la proximidad que acarrean en las relaciones del cómo y el cuándo se produjo la conexión cultural entre Oriente y Occidente.
Para ello Rudolf Wittkower cita en su libro, en el aparado Oriente y Occidente, sobre el problema del intercambio cultural textualmente: “Durante casi un siglo los etnólogos trabajaron con dos teorías antagónicas: la difusión de técnicas, ideas, conceptos y formas artísticas frente a la “generación espontánea” e independiente de la cultura en diversas partes del mundo”  
Esto ha sido discutido y ha generando controversia entre las dos teorías,  a juzgar por las semejanzas y parecidos de formas, hechos, representaciones cultuales, vivenciales, rituales entre otras.
“Sin embargo, la aceptación de la difusión no excluye la posibilidad de convergencia y paralelismo de los fenómenos culturales. Algunas formas artísticas que designamos convencionalmente como arcaicas, clásicas, barrocas, etc. Se repiten en civilizaciones muy separadas en periodos no relacionados, signo tal vez de la escasez comparativa de expresiones artísticas básicas, a lo largo y ancho del mundo, a disposición de nuestra especie”.  
Ya antes al inicio había mencionado acerca del fenómeno religioso y el fuerte vínculo con la espiritualidad cristiana en sus orígenes históricos, geográficos, sociales,  y con ello  la aparición de las imágenes que por mucho que  tengan semejanzas difieren por su contexto geográfico, y por ende pasarán a ser otras, contradiciendo a Wittkover acerca de la escasez comparativa de expresiones artísticas, me atrevo a afirmar que se debe a la unidad en la aprehensión sensible-espiritual de todos los fenómenos, atención especial el religioso.  
Tendríamos para ello que situarnos en la época más cercana al momento en que se dieron la aparición de las imágenes, conociendo de antemano por lo ya expuesto que serían en distintas épocas para las imágenes más relevantes, los estudios e investigaciones hechas por los historiadores del arte muestran que el modo en que las primeras imágenes cristianas  aparecieron fueron de modelos de pueblos laicos o paganos y que adoptaron luego otro significado. Sin embargo para el historiador, le es confiado ese estudio de las imágenes en cuánto “obras de arte”. Opiniones diversas tendrían los expertos al ver las imágenes desde otra perspectiva y analizarlas desde sus elementos que la conforman, “poniéndose en la piel” de los que las hicieron.
Excusa necesaria para dar un salto y situarnos en las imágenes de la iconografía Bizantina, que por los estudios  del contexto y los actores principales de la época cuestionan la forma en que se plasmaron las imágenes de los iconos creando escenarios de superstición, ficción, de realidad o simplemente de fe, arguyendo la aparición de algunas de ellas con un origen celestial y otras pintadas por aquellos que fueron parte de los hechos sagrados, cito aquí a San Lucas como el evangelista pintor y cuyo modelo habría sido la misma Virgen María, mencionan también la imagen impresa del rostro de Cristo con el manto de la Verónica, entre otras.
Traigo a colación estos hechos ya que configuran planteamientos en los cuales están inmersos muchos de los elementos que  configuran eslabones y puntos de partida de los iconostasios y los retablos en sus procesos constructivos con su consecuente debate, de si es relevante o no, que los manufactureros, constructores, imagineros, pintores, etc. estén inspirados o sean soplados del Espíritu de Dios, sin manosear el hecho del simbolismo en cuanto que esas construcciones tienen imágenes o elementos de culturas paganas y que han sido adaptadas al mensaje del cristianismo.
Enfoques como estos serían suficientes premisas para justificar el objetivo propuesto que esclarezca la comparación entre el iconostasio y el retablo, para realizando operaciones con todas las herramientas disponibles encontrar símbolos, características, sobre las cuales recaerán  la demostración y verificación de  la relación estrecha entre aquellos elementos.
Me apoyo en Hans Belting cuya observación dice “En el intento de reconstruir la historia temprana de la pintura europea sobre tabla, se rastreaban sus orígenes en los primeros retablos e imágenes devocionales, y en esa búsqueda, de la intuición se pasó pronto a la certeza de que la mayoría de los tipos de los retablos y las imágenes de devoción privadas debían su existencia, y también su apariencia, al encuentro con iconos orientales”.
Una de las primeras formas de retablo era el denominado dossale. (Fig. 1)
File source: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Guido_da_siena,_dossale_con_madonna_col_bambino_e_santi,_seconda_met%C3%A0_XIII_sec.JPG
Fig. 1 Guido da Siena, dossale con madonna col bambino e santi, seconda metà XIII sec.

Fig. 2 El Retablo de Castrogonzalo - Provincia de Zamora (España)


Estás dos imágenes muestran la relación aparente entre el iconostasio y el retablo barroco, sin embargo el conflicto se suscita por no tener fuentes bibliográficas que proporcionan las características precisas de esta evolución formal del iconostasio al retablo, generando ambigüedad y confusión que se intenta remediar o al menos encontrar elementos suficientes en defensa de la investigación propuesta.
Retablo es la estructura arquitectónicapictórica y escultórica que se sitúa detrás del altar en las iglesias católicas (en las ortodoxas no hay una función semejante, dada la presencia del iconostasio, y en las protestantes suele optarse por una gran reducción de la decoración). La etimología de la palabra proviene de la expresión latina retro tabula("tras el altar").
Sumado a estas interrogantes  aparece la aplicación técnica en su especificidad, al considerar la iluminación como complemento del proceso creativo y analítico aplicada sobre parafina en su simbolismo material y en la construcción del libro de artista, si situándonos en el contexto actual espacio temporal, están en desuso, excepto salvedades  difíciles de encontrar
Proposición o Hipótesis
Plantear a través de analizar la simbología del iconostasio bizantino y el retablo de la Iglesia de la Compañía de Jesús, la comparación entre los mismos, enfocada hacia el iconostasio  como precedente del retablo para el proceso constructivo de iluminación en su simbolismo material del libro de artista.
Estrategias de producción y perspectiva teórico-metodológica                                
La investigación partirá de la documentación de la información bibliográfica y a través de visitas de campo se revisará y confrontará con el enfoque teórico de las imágenes a obtener, así como a entrevistas a pares académicos,  historiadores, artistas, restauradores conocedores del tema.  La creación de la propuesta artística de taller se ceñirá a los resultados teóricos, de campo y visuales que se obtengan en el proceso, cuya estrategia de producción se ejecutará experimentando pues la obra (libro de artista) se ejecutará individualmente cuando se crea llegar a el resultado esperado dentro del entorno público.
Estructura conceptual          
Desde la formulación del título de este proyecto “Libro vitæ, et de civitate DeiEl iconostasio y el retablo, análisis iconográfico comparativo para la construcción e iluminación de un libro de artista con parafina, ya está contenido el preámbulo de lo que será su posterior desarrollo.
Al transcribir textos en latín presume la incidencia de un lenguaje antiguo y utilizados por cierto grupo de hombres, que para este tipo de estudio se lo asume en el contexto que lo vincula al tiempo de aplicación en la Iglesia cristiana, particularmente en la Católica con sus fieles y con ellos sus referentes de modelos a imitar, los santos.
Al considerar este grupo como objeto de estudio del fenómeno religioso y sagrado, se le atribuye también la participación como “pueblo elegido” desde la visión teológica de fe cuya aspiración es ser ciudadano de la Ciudad de Dios, la cual muchos textos son referidos en su libro sagrado sobre cómo es la ciudad, encontrándole cierto paralelismo con lo que sería la constitución de un gobierno terreno.
Me trasladó en espíritu a un monte grande y alto y me mostró la Ciudad Santa de Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, y tenía la gloria de Dios. Su resplandor era como el de una piedra muy preciosa, como jaspe cristalino.
Tenía una muralla grande y alta con doce puertas; y sobre las puertas, doce Ángeles y nombres grabados, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al mediodía tres puertas; al occidente tres puertas.
La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce Apóstoles del Cordero. El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muralla.
La ciudad es un cuadrado: su largura es igual a su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenía 12.000 estadios. Su largura, anchura y altura son iguales.
Midió luego su muralla, y tenía 144 codos - con medida humana, que era la del Ángel -. El material de esta muralla es jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro. Los asientos de la muralla de la ciudad están adornados de toda clase de piedras preciosas: el primer asiento es de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de calcedonia, el cuarto de esmeralda, el quinto de sardónica, el sexto de cornalina, el séptimo de crisólito, el octavo de berilo, el noveno de topacio, el décimo de crisoprasa, el undécimo de jacinto, el duodécimo de amatista.
Y las doce puertas son doce perlas, cada una de las puertas hecha de una sola perla; y la plaza de la ciudad es de oro puro, trasparente como el cristal. Pero no vi Santuario alguno en ella; porque el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario.
La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero.
Las naciones caminarán a su luz, y los reyes de la tierra irán a llevarle su esplendor. Sus puertas no se cerrarán con el día - porque allí no habrá noche y traerán a ella el esplendor y los tesoros de las naciones. Nada profano entrará en ella, ni los que cometen abominación y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero. Ap. 21, 10-17 Biblia de Jerusalen. Desclee de Brouwer.
La propuesta conceptual se asienta sobre esta visión espiritual, aunque según la visión contemporánea a criterio de algunos son cuestiones arcaicas, obsoletas, sin embargo el arte en su expresión tiene mucho caudal de espiritualidad cuya afluencia  dependerá del encauce libre a donde quiero llevarlo, basta citar a Kandinsky y su obra “de lo espiritual en el arte”.
Arraigado en la visión espiritual y en la creencia de la fe católica, cuyos presupuestos no están en consonancia con las corrientes actuales y, el arte no está exento de este fenómeno donde los postulados de belleza dependen de la subjetividad y relatividad a proponer según cada caso, objeto u obra. Más estos hechos me vuelcan sobre mi experiencia sensible y de sentido para retomar estos elementos esenciales de la visión y pretensión de adoctrinamiento de fe, que tuvieron los primeros cristianos hasta la época medieval para la ornamentación de las basílicas e iglesias con la iconografía y la imaginería religiosa, cimentados bajo los conceptos de belleza, bondad y verdad (pulchrum bonitas, veritas)
La tarea de representar el reflejo de la belleza de Dios y de sus atributos de bondad y verdad, se manifiesta por los destellos en los iconostasios  y los retablos, impregnados de su majestuosidad simbólica par el deleite de los espectadores que están llamados a redimensionar su esencia de hombres que dicen o quieren sentirse ser salvos, así en una conocida frase de la novela El Idiota, de Dostoievski: “La belleza salvará al mundo”. Pero, “¿qué belleza salvará el mundo?”, pregunta un determinado personaje de esta novela, que se debate desesperado en medio del dolor. La respuesta a su pregunta se presenta como la tesis de la novela de Dostoievski: ¡Jesús crucificado! Si, ciertamente, la belleza salvará el mundo, pero la belleza ha de ser descubierta, no solamente en la gloria del Tabor, sino también en la figura sufriente del crucificado.
Este aparato conceptual y crítico que nos ofrece la vivencia del fenómeno religioso y sagrado, se traduce en experiencias iluminadoras capaces de crear símbolos y elementos que nos catapulten a acercarnos al conocimiento de esas vivencias, utilizando los elementos plásticos al alcance como la parafina y su tratamiento con la iluminación para apropiarse de la visión de Dios metafóricamente  y plasmar objetos en este caso el libro de artista que contenga mi palabra, vocablos o balbuceos de la Palabra de Dios, manifestado en el arte.
Esquema de trabajo.
Introducción
Capítulo I: Las dos ciudades. La terrena y la de Dios
1.1 Características del Periodo cristiano  
      1.1.1 Periodo antiguo
      1.1.2 Época Bizantina  
      1.1.3 Época medieval
1.2 Contexto histórico de las construcciones de culto antiguas
1.3 Construcciones paganas
1.4 Domus domesticam y  domus ecclesiae, Basílicas, templos e iglesias
Capítulo II : El jaspe y la perla en las murallas de la ciudad de Dios.
2.1 Componentes de las decoraciones de las basílicas, templos e iglesias.
2.2 Antecedentes del iconostasio y el retablo
2.3 El jaspe. El iconostasio elemento de culto de la Basílica
     2.3.1 Tipos de iconostasios
     2.3.2 Imágenes y soportes del iconostasio
2.4 La perla. El retablo
     2.4.1 Tipos de retablos
     2.4.2 El retablo barroco en Quito- Ecuador
Capítulo III La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren
3.1 Elementos simbólicos complementarios al iconostasio y al retablo.
3.2 Análisis de la simbología del iconostasio. Paganos y Sagrados
3.3 Análisis de la simbología del retablo de la Iglesia de la Compañía de Quito
3.4 Elementos sagrados y símbolos propios de los imagineros quiteños
3.5 ¿El retablo descendiente del iconostasio? Caso de la Compañía de Jesús
3.6 Análisis comparativo entre el iconostasio y el retablo de la Compañía de Jesús
Capítulo IV: Libro vitæ
4.1 Proceso constructivo del libro de artista
4.2 El libro sagrado como modelo
4.3 La iluminación, metáfora de la ornamentación en la construcción artística.
4.4 Soporte simbólico(parafina) en la creación del libro de artista
4.5 Exposición del libro de artista como estructura arquitectónica compositiva  de la ciudad de Dios
Conclusiones
Fuentes de consulta
Anexos
Impacto o contribuciones de la investigación
Muchas de las manifestaciones artísticas colocadas en las paredes de las iglesias y templos hechas por “artistas” o mejor dicho a lo sumo por pintores de “brocha” gorda, muy por encima del sentido piadoso, voluntarioso que en un afán de servicio al espacio sagrado en las iglesias o templos y, al poco sentido teológico y visionario de una estética novedosa de los pastores del pueblo de Dios que ayude a disfrutar de la experiencia de fe e invite a participar del ser ciudadano  terreno que busca la ciudad de Dios.
El contenido simbólico de la Iglesia de la compañía de Jesús, y su retablo mayor es uno de los más representativos de la expresión de arte barroco a nivel de América, e ahí la relevancia del estudio para en base a su análisis proponer conexiones con la cuna de imágenes y espacios religiosos de la antigüedad cristiana como la época bizantina.
Aportar con ideas alternativas, no sé si innovadoras, pero que en cualquier de los casos ayudan a provocar en la mentalidad de los inmersos en las propuestas contemporáneas de arte, retornar a las raíces simbólicas religiosas y reinterpretarlas en creaciones de arte, específicamente en libros de artista  
Recursos materiales y técnicos disponibles

Por las características del proyecto, su realización es  a partir del trabajo de campo,  debido a tener que acudir a la ciudad de Quito para observar de primera mano los detalles de la simbología de la Iglesia de la Compañía de Jesús, así como a visitar los talleres de los constructores de los retablos en el pueblo de San Antonio de Ibarra-Ecuador, como aprendiz, para ir a las fuentes del proceso en la elaboración de los retablos, cuento además con los estudios previos de la maestría y los resultados de la materia simbólica (parafina) para la elaboración de imágenes o piezas artísticas en el taller equipado para preparar las piezas y lo que se necesite para registrarla (cámara de video y fotografía, computadora para realizar la presentación o edición del material). La parte teórica se realizara en distintas bibliotecas y centros de investigación de algunas otras instituciones, así como de los testimonios de los conocedores y eruditos respecto al tema.
Calendario de actividades

El involucrarme en el Doctorado en Artes y Diseño, busco a más de objetivos personales internos, conocimientos y experiencias que establezcan procesos de estudio y de investigación que ayuden a desarrollar los objetivos propuestos para llegar a concluir el proyecto de investigación (tesis) y la realización del objeto artístico como resultado del estudio de investigación. Básicamente se desprenden dos aspectos en el proceso investigativo.
El primero es el resultante teórico de toda la parte informativa contenidos en las fuentes de consulta y analizados para la elaboración de la pieza artística, es decir la investigación teórico-práctica resumida en un documento escrito (tesis). Además del aporte teórico en el contexto de la aplicación del arte religioso con recursos contemporáneos, además de la obra a ejecutarse con técnicas antiguas en soportes diversos como la iluminación, el libro de artista y la parafina.
El segundo momento lo contiene el resultado final de la obra artística y su peculiaridad técnica, para la exposición y confrontación con los espectadores.

Fuentes de Investigación
·      BELTING, Hans, “IMAGEN Y CULTO Una historia de la imagen anterior a la edad del arte”, Madrid, Akal Ediciones, 2009.
·      BIANCHI BANDINELLI, Ranuccio, PARIBENI, Enrico, El arte en la Antigüedad Clásica, Madrid, Akal Ediciones, 1998
·      GRABAR, André, “Las vías de la creación en la iconografía cristiana”, Madrid, Alianza Forma Editorial, 1993.
·      GRABAR, André, “La iconoclastia bizantina”, Madrid, Akal Ediciones, 1998.
·      GRABAR, André, “Los orígenes de la estética Medieval”, Madrid, Siruela Ediciones, 2007
·      KENNEDY, ALEXANDRA (ed), “Arte de la Real Audiencia de Quito, siglos XVII-XIX”, Madrid, Nerea Editorial, 2002.
·      LOVERANCE, Rowena, “Bizancio”, Madrid, Akal Ediciones, 2000
·      MORALES, J. Alfredo, “Máquinas ilusorias. Reflexiones sobre el retablo español, su historia y conservación” Universidad de Sevilla
·      OTTO, Pächt, “La Miniatura Medieval”, Madrid, Alianza Editorial, 1993.
  • PENNY, Nicholas, HASKELL, Francis, El gusto y el arte de la Antigüedad, Madrid, Alianza Editorial, 1990.
·      PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR, “El apostolado en el esplendor Barroco”, Quito, PUCE Centro Cultural Editorial, 2001.
  • ROGELIO BUENDÍA, José “Sobre los orígenes estructurales del Retablo” en “Revista de la Universidad Complutense”, 1973
  • QUENOT, Michel, “El icono”, Bilbao, Descleé De Brouwer , 1990.
  • TATARKIEWICZ, Wladyslaw, “Historia de la Estética I. La Estética Antigua”, Madrid, Akal Ediciones, 1991.
·      TATARKIEWICZ, Wladyslaw, “Historia de la Estética II. La Estética Medieval”, Madrid, Akal Ediciones, 1990
  • VICENTE MÉNDEZ, Hernán, Universidad de Extremadura La obra de arte al servicio de la transmisión de ideas: Los orígenes del retablo y su programa litúrgico
·      WITTKOWER, Rudolf, “La alegoría y la migración de los símbolos”, Madrid, Siruela Ediciones, 2006.
La belleza salvará al mundo (El culto al feísmo) Autor: Mons. José Ignacio Munilla Aguirre  http://www.enticonfio.org/joseignaciomunilla109.htm


Cronograma
AGOSTO – DICIEMBRE 2013
EXPOSICION – CONGRESO UTPL
FEBRERO  - JULIO 2014
COLOQUIO  doctorado – foro utpl
AGOSTO – DICIEMBRE 2014
Exposición – artículo
FEBRERO – JULIO 2015
Coloquio doctorado – Foro utpl
AGOSTO  - DICIEMBRE  2015
Paper   - exposición
FEBRERO – JULIO 2016
candidatura

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